En este blog hablaré sobre el mundo del baloncesto, curiosidades, ligas, técnicas de juego y jugadores míticos.
im Duncan (Islas Vírgenes, 1976), Tony Parker (Brujas, Bélgica, 1982) y Manu Ginóbili
(Bahía Blanca, Argentina, 1977). Posiblemente el mejor trío
baloncestístico de la historia, o posiblemente no, eso lo dejamos al
debate eterno de a quien le gusta hacer ránkings.Tres jugadores elegidos de cada parte del mundo para, bajo la tutela
de uno de los mejores entrenadores de la historia, ser parte dominante
cada temporada en la NBA. Popovich, como si de un ser superior se tratase (no sabemos si no lo es), decidió coger a uno de los mayores talentos de Europa, a otro de América del Sur y al tímido gigante que empezó dedicándose a la natación.Hablo del silencio porque quizás sea la principal característica de este
extraño triángulo. En una competición que vive de la estadística, Tim,
Tony y Manu han vivido bajo el aura mediática de los Shaquille O'Neal, Kobe Bryant, Kevin Garnett, Dirk Nowitzki, LeBron James o Kevin Durant.
No salen cada día en portadas, no se llevan muchos de los premios, no
son los que venden más camisetas, pero están ahí, día tras día, haciendo
que el público no olvide la verdadera esencia del baloncesto y del
deporte: ganar.Porque si algo han hecho Duncan, Parker y Ginóbili es ganar. Desde la
llegada del argentino en 2002, momento en el que ese triángulo se
cierra, han ganado el 71% de los partidos de Liga regular que han jugado. Han ganado tres anillos,
han perdido unas Finales, han llegado a dos finales de conferencia, a
tres semifinales y se quedaron sólo dos veces en primera ronda. Son el trío que más victorias ha logrado en Playoffs: 113, por las 110 de Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar y Michael Cooper. Y han anotado, párense a recapacitar, el 47,1% de los puntos de San Antonio en estas doce temporadas.El 47,1%. A simple vista podría parecer un dato 'normal'. Pero pensemos.
El de Miami seguramente haya anotado más en estos cuatro años. Kobe y
Shaq, Westbrook y Durant... muchas parejas que han estado, o están a
pleno rendimiento... pero ¿quién lo ha estado durante doce años? Nadie.